Formatos, comentarios y extras
Media o entera, copa o chupito. Comentarios rápidos, texto libre y extras con su precio en cada línea, como se pide en la barra.
Una caja para bares que no se para nunca.
El programa de caja de la familia DonCarta. Cobras un café en dos toques, el camarero toma nota con su propio móvil y al cerrar ves de un vistazo cómo ha ido el día. Si vienes de GLOP, te traemos la carta y las ventas de años. Y si se va internet, la caja sigue cobrando como si nada.
En la mayoría de bares la caja es un programa veterano (casi siempre GLOP) en el ordenador de la barra. Funciona, pero cuesta aprenderlo cada vez que entra alguien nuevo, los informes no se entienden y el comandero se paga aparte. Las alternativas modernas suelen vivir en internet o piden comprar un iPad. Yo quería algo distinto: una caja moderna, en el ordenador que ya tiene el bar, que se aprenda en minutos y a la que se pueda pasar sin perder nada.
Un programa para el ordenador táctil de la barra, pensado para que un camarero nuevo lo maneje en cinco minutos y para que la caja no se pare nunca.
Media o entera, copa o chupito. Comentarios rápidos, texto libre y extras con su precio en cada línea, como se pide en la barra.
Una tostada para llevar en una cuenta para tomar, con su marca en la pantalla, en el ticket y en la comanda de cocina.
Plano de sala y terraza con mesas libres, ocupadas o con la comanda pendiente. Las comandas salen solas por zona al dejar la cuenta: no hay botón de enviar.
Billetes rápidos y cambio a la vista. Tickets, facturas y rectificativas con motivo, numeración sin huecos y roles que decide el dueño.
Familias con foto y fichas pensadas para el dedo. Sin foto, el nombre en grande sobre el color de su familia.
Funciona con las impresoras de tickets que ya tienen los bares (Epson, Star, Bixolon, Citizen…), por cable o por red, y con el cajón portamonedas.
El diseño del ticket y de la comanda se edita desde Ajustes con vista previa en vivo, igual carácter a carácter que en el papel.
Las mejoras llegan solas, pesan muy poco y nunca interrumpen una venta. Y las copias de seguridad se hacen sin que tengas que acordarte.
Cada ticket se registra y se envía a la Agencia Tributaria con su código QR, de forma automática. Se activa desde Ajustes cuando te toque. Tú solo cobras.
El camarero escanea un QR con su móvil, pone su PIN y ya puede tomar nota en la mesa, con las mismas opciones que en la caja: media o entera, sin cebolla, con extra de queso… Nada que instalar.
Las ventas, la impresora y el comandero funcionan dentro del propio local. Internet solo se usa para recibir mejoras y guardar una copia, y si un día no hay conexión, la caja lo apunta todo y lo envía cuando vuelve. Puedes pasar semanas sin internet y no notarás nada.
Así se ve la caja en un día normal, con el bar de ejemplo. Pulsa cualquier pantalla para verla en grande.
El papel tal como sale por la impresora, el recuento de la caja y el resumen del mes.
Tres meses, 13 versiones y muchos cafés cobrados de prueba. Así fue.
Hablar con dueños y camareros, probar las cajas que ya usan (GLOP, Ágora, Revo…) y estudiar lo que pide la ley: antifraude, VeriFactu y qué tiene que llevar un ticket.
Tres reglas que no se negocian: un camarero nuevo aprende en cinco minutos, un café se cobra en dos toques y la caja nunca deja de funcionar, ni con un corte de luz.
Guardar cada venta de forma segura, imprimir en cualquier impresora y un prototipo para probar las pantallas antes de tener una caja de verdad.
Licencias, un servidor propio y actualizaciones automáticas desde el primer día, para que instalarlo en un bar nuevo sea cuestión de minutos.
Venta, cobro, comandero, informes, impresión e importador de GLOP, una cosa cada vez. Cada versión se comprueba sola antes de salir y llega a las cajas sin tocar nada.
Empezó llamándose «Cosmin TPV» y se unió a la familia DonCarta, con sus colores y su personaje. De GLOP solo se quedó la forma de ordenar la pantalla, para que el cambio no cueste.
Una caja real cobrando en un bar de verdad, con su carta y sus ventas traídas de GLOP, y pruebas piloto en varios locales más.
Funciona en el ordenador Windows que ya tiene el bar: nada de comprar iPads ni terminales nuevos.
Las ventas se guardan en la propia caja. Si se cae internet o se va la luz, lo cobrado no se pierde.
El camarero usa su propio móvil: escanea un QR, pone su PIN y a pedir. Sin descargar aplicaciones.
No hay botón de «enviar a cocina»: la comanda sale sola al dejar la cuenta, así nunca se queda nada sin pedir.
La caja, el móvil del camarero y el panel se ven y se manejan igual: lo aprendes una vez y te sirve en todas partes.
El mismo ticket sale igual en cualquier impresora de tickets, grande o pequeña, de la marca que sea.
Tickets y facturas que no se pueden tocar una vez emitidos, como pide la ley. Por eso es compatible con VeriFactu.
Se parece a GLOP en cómo se ordena la pantalla, para que el equipo no tenga que aprender de cero.
Cuando la caja se notó algo lenta en una tablet, medimos dónde se iba el tiempo: no era guardar las ventas, era cómo se pintaba la pantalla. Se arregló en una versión y desde entonces se vigila sola.
Con un año entero de ventas, cualquier informe tenía que salir sin esperar. Hoy el peor tarda menos de un parpadeo.
Si una actualización no se instala bien, la caja lo dice en castellano y nos llega el aviso, en vez de quedarse callada.
El importador nunca toca los datos originales y se puede repetir cuantas veces haga falta, sin duplicar nada, hasta el día del cambio.
Lo último que ha llegado a las cajas, contado tal cual.
Hecho por COSMIN de principio a fin: idea, diseño, programa, servidores y soporte. Las capturas son de un bar de ejemplo con datos inventados.
Si tienes un bar y quieres probarlo, está en doncarta.es/tpv. Y si tienes una idea parecida para tu negocio, tomamos un café y lo hablamos.
DonCarta TPV empezó con un bar que necesitaba algo mejor. Si tu negocio tiene su propio «algo mejor» pendiente, cuéntanoslo.